
Inicio Programas de Prevención ITS Conoce las ITS Linfogranuloma Venéreo
El linfogranuloma venéreo (LGV) es una infección de transmisión sexual causada por una variante agresiva de la bacteria Chlamydia trachomatis. No es tan conocida como la sífilis o la gonorrea, pero en los últimos años ha aumentado en España, afectando prácticamente sólo a hombres que tienen sexo con hombres.

Síntomas
El LGV provoca principalmente una proctitis o inflamación del recto (dolor con la defecación, sangrado y mucosidad rectal). En ocasiones pueden aparecer úlceras en la zona perianal o en el recto y a menudo también se acompaña de inflamación de los ganglios linfáticos de la ingle.

¿A quién afecta en España?
Antes del sXXI el LGV era una infección propia de países tropicales. En los últimos 20 años ha aumentado en España, especialmente en hombres que tienen sexo con hombres (HSH) con múltiples parejas sexuales. Se transmite por contacto sexual sin protección (genital, anal u oral).

¿Qué pasa si no se trata?
Si no se trata, puede causar:
• Complicaciones graves en los genitales o el recto, con cicatrices y problemas para orinar o defecar.
• Dolor crónico y fístulas en la zona anal.
• Mayor riesgo de contraer VIH, porque la inflamación facilita la entrada del virus.
• Complicaciones graves en los genitales o el recto, con cicatrices y problemas para orinar o defecar.
• Dolor crónico y fístulas en la zona anal.
• Mayor riesgo de contraer VIH, porque la inflamación facilita la entrada del virus.

¿Cómo se sabe si uno está infectado?
Si tienes síntomas sospechosos (ganglios inflamados, dolor con la defecación, sangrado y mucosidad rectal), lo mejor es acudir al médico. La infección se detecta con pruebas de laboratorio, generalmente analizando muestras de la lesión, hisopados rectales o muestras de ganglios inflamados.

Tratamiento
La buena noticia es que el LGV se cura con antibióticos, aunque se suelen requerir tratamientos que duran semanas y es importante terminar todo el tratamiento, incluso si los síntomas mejoran antes.

Conclusión
El LGV no es la ITS más famosa, pero hay que tenerla en cuenta, sobre todo en ciertos grupos de riesgo. Si tienes síntomas raros en la zona genital o anal, ¡hazte una prueba! Y como siempre, el preservativo es el mejor aliado para prevenir infecciones.

